Aniversarios y el tiempo

Hoy querido diario, es un día trágico en mis recuerdos, una semana difícil de recordar, de esas que hacen que uno se plantee sus creencias, sus ideas, sus carencias… días complicados para aquel que tiene memoria, y más difíciles para aquel que no la tiene y fugazmente y sin aviso alguno se ve de pronto guardando equilibrio en la cuerda floja de altares, fotografías, voces, grabaciones y recuerdos que lo mezclan todo, en una cabeza habitualmente ajena a ellos por autodefensa.

En el año 2001 mi padre tuvo un leve accidente de coche, le ocurrió al acompañar a su hermana Carmita a su casa, después de invitarla a comer en Brión, Os Anxeles. La suma de la causalidad con el efecto hacen que un hombre que conducía toda la vida sin haber tenido accidente alguno, se hiera el brazo derecho al hacer un cambio de sentido completamente equivocado, dicen que la confianza en si mismo que otorga la experiencia es uno de nuestros mayores enemigos. Mi padre tiene un accidente de tráfico donde se rompe el brazo derecho y mi tía solamente un dedo. A esa hora y en ese exacto momento, los hechos lo encaminan a urgencias del Hospital de Santiago de Compostela. Todo está fatídicamente calculado por el tic-tac del destino, el reloj de la vida que no detiene nuestro destino ni un pitillo. El no sabía que allí fallecería con 69 años por un virus hospitalario y un cúmulo de negligencias medicas. Mi madre no quiso denunciarlo… Según ella: ¿para que remover en la mierda? sino se lo iban a devolver.

Recuerdo como estuve yendo al hospital durante un mes entero a verle, todos mis hermanos y yo íbamos a hacerle compañía y nos veíamos a su vera, al lado de su cama hablábamos de como nos había ido el día, también recuerdo como al final no podía hablar porque un tuvo le atravesaba la garganta, se comunicaba con nosotros con el dedo, señalando una tabla que le le hicieron mis hermanas con el abecedario, como los antiguos tableros de oui-ja que utilizo desde niño para hacer espiritismo.A través de ella se comunicaba y nos decía ya en la UCI que la enfermera que le cambiaba la sonda estaba muy buena, … mi padre no perdía el humor en  ningún momento, en eso salí a él, porque soy exactamente igual, ante cualquier tragedia o mal momento puedo interrumpir el llanto, el temor o el dolor para hacer un chiste frívolo que me aleje del surrealismo de la vida, nunca supe de donde me veía esto… pero ahora ya lo sé. Una vez yo estaba en urgencias con una parálisis de medio cuerpo y de media cara en una camilla, y cuando un médico vino y me metió un dedo en el culo para hacerme un tacto rectal…. le dije… uy doctor… ahora ya somos un poco más que amigos… es a este tipo de cosas a las que me refiero. Aunque mi madre era exactamente igual, recuerdo que toda mi familia tuvo un ataque de risa en el hospital el día que tuvimos la reunión con el doctor para hablarnos del no progreso de mi padre y de la toma de decisión de apagar las máquinas que lo mantenían vivo. Ese día antes de entrar todos nos morimos de risa hasta el lloro porque mi madre, que tenía muy mala leche, se había peleado con un vigilante de seguridad que no le dejaba entrar en urgencias y cuando  nos los contó todos, incluida ella, nos desternillábamos de risa. Estábamos tan cansados y tan hartos de llorar.

Mi padre permanecía conectado a unas maquinas, fue a peor por causas misteriosas (que acabaron siendo un virus hospitalario y negligencias), todo se complicó. Una de las aparatosas tecnologías le hacía la función de respiración automática y la otra la de los riñones, era terrible verle conectado como sin vida a un montón de tubos por un accidente tan estúpido y tan predestinado, alguien con tanto humor, con tanta vida estaba artificial e inconscientemente vivo.Le poníamos cascos con cintas de música que yo le grababa con sus canciones preferidas, para que si tenía alguna conexión con el mundo exterior las oyese.Nadie nos lo confirmaba, pero queríamos pensar que las oía. Como te digo, nos reunió el medico para decidir desenchufarlo y que se fuese para siempre y así lo firmamos. Fue espantoso este momento y aunque sea difícil entenderlo al mismo tiempo un alivio para él y para todos. Solo podrá entenderme alguien que haya pasado por algo parecido.

Mi madre se quedó sola, después de 46 años felizmente casada se hundió en la soledad de la vieja telaraña de la viudez. Pobre de aquel que cae en ella que ve como todo lo atrapa en miedos y recuerdos.Nosotros nos quedamos sin padre.

La casa donde hasta entonces vivía con él la había construido en Brión, un pueblecito cercano a Santiago de Compostela, esa casa tan grande con jardín, chimenea y suelo de madera ahora aceptando con resignación su nueva vida repentina se le caía encima como la losa de una tumba a una viva, carecía de coche y aunque tenía carnet de conducir no se atrevía nunca a cogerlo desde que de joven se quedó en el medio de una carretera con todos nosotros, sus hijos, dentro. Aquel día decidió no volver a coger el coche en su vida, mi madre era de tomar decisiones tajantes, como también otro buen día, poco después de la muerte de mi padre, decidió irse de esa preciosa casa. Abandonar sus recuerdos y comprar un piso en Bertamirans-Ames fue una difícil pero acertada toma de posesión de su cabeza frente a su corazón.

Cuando lo hizo antes de mudarse, le dio un ataque de ciática, unos dolores tan grandes de espalda que la inmovilizaron por completo de dolor. Se vió obligada a irse a vivír por una época a casa de mi hermano Carlos, el mayor de la familia, en esa época tenía que vivir acostada sin levantarse directamente en el suelo, era el único sitio donde podía aguantar el sufrimiento y descansar un poco, en ese momento yo estaba viviendo y trabajando en Portugal y la llamaba casi todos los días.

De pronto, acostada en el suelo de esa habitación que la encerraba en recuerdos y fuertes dolores mitigados por una colección de pastillas, como si fuese una acción de mi padre desde el más allá, le cayó mágicamente un libro de grosor considerable en un punto concreto de su cuerpo… exactamente en el dedo del pie izquierdo… casualidades de la vida o no… misteriosamente mi madre dejo de tener dolor desde ese mismo instante y de pronto pudo levantarse del suelo y se curó de golpe, como un autentico milagro, como el milagro que Cristo hizo con Lazaro. Vete tú a saber de que coño era el libro…

Mi ecuñado Frai, el ex marido de mi hermana Helena, sin que mi madre lo supiese, mientras en ese mes estaba tumbada en el suelo con una manta… hizo TODA la mudanza de su casa de Brión a su nuevo piso, a su nueva vida.

Cuando vio todo decorado con sus muebles, y todo ya montado con la mudanza ya hecha se quedó completamente alucinada, fueron segundos felices, en un momento de su vida muy difícil.

Desde entonces, ella salió adelante, caminó todos los días una hora diaria, largos paseos que hacía muchas veces sola y otras acompañada de mis hermanas por el lado del río.

Le costaba dormirse, y tenía la tensión de los ojos un poco alta, el medico le diagnostico cataratas. Pero no se llegaron a desarrollar. Poco a poco fue  llenando su vida de nuevos miembros, sus nietos, a los que dedicaba la mayor parte de su tiempo, convirtiéndose en abuela.

Mama estaba irreconocible, se metió en clases de pintura, de manualidades, de informática, fue voluntaria de caritas y le daba clases de corte y confección gratuitas a las mujeres sin recursos, traspaso su tienda de telas al kilo y cortinas que apenas daba más que gastos y pocas ganancias y empezó literalmente una nueva época.

Estaba bien, animada, y se reía mucho cuando estaba con los niños de mis hermanas, a los cuales adoraba.

Un buen día de ese nuevo ciclo de su vida, se nos ocurrió que fuera a  a ver a sus hermanas Emilita y Pilar, a pasar unos días de vacaciones viendo sitios bonitos y estando juntas de nuevo después de muchos años, a ella le apetecía mucho. Antes de irse pasó por mi casa, se le veía muy ilusionada.

Una vez allí iban de un lado a al otro, reían, bromeaban, estaban muy país. Pero una noche cualquiera de esos días parisienses, después de haber hablado conmigo el día anterior por teléfono y decirme que estaba muy bien pero un poco cansada, después de ir a innumerables museos y sitios para recordar con mis tíos, de pronto el destino como aquel día que le tiró el libro encima, le hizo irse de repente, en un cuarto de baño, se levanto rápidamente en la noche y se fue al wc, se encerró, cosa que nunca hacía, y murió. Sin avisar.

Mi tía que dormía con ella en la cama la vio levantarse y escucho como caminaba rápido por el pasillo, después un golpe. Se extraño y fue al baño a preguntarle si le había pasado algo, pero mi madre no respondía. Mi tío Jan forzó la cerradura y la desmontó para abrirla, cuando entraron mi madre estaba tirada en el suelo muerta en un cuarto de baño de no más de medio metro de ancho, al estilo de los baños del Este, que tienen separado en dos habitaciones el wc del baño y el lavabo.

Murió de repente, sin más, sin decir nada y sin saber nadie porque. Fue tan extraña esta muerte y tan imprevista que nos cogió a todos de sorpresa en mayo del 2010. Mi madre estaba llena de vida, y siempre estaba activa y haciendo cosas, era feliz con sus nietos/as y estaba a todas horas cocinando y con mis hermanas. Fue un antes y un después en mi familia. Desde entonces solo veo a mis hermanas/o una vez cada mes o cada 20 días…. no tengo apenas trato, el lazo de unión era ella y ya no lo hay.

Ellos se siguen reuniendo y siguen haciendo comidas los Domingos, pero yo no voy casi nunca. No me apetece, me parece que no tiene ya sentido, es como ir a ver una función sin los protagonistas.

Hoy 16 de Mayo, hace 2 años justos desde su muerte, murió un día como hoy a las 4:30 am,es decir dentro de 3 horas.

Curioso, mi madre muere el 16 de Mayo en Francia, tuvimos que esperar una semana a traer el cadáver desde allá para incinerarlo aquí, ya que el gobierno de Francia no dejaba repatriarlo de inmediato, antes tuvo que estar en una nevera 6 días, mi padre nació el 18 de mayo…. y el 21 de Mayo incineramos el cadáver de mi madre, mi padre falleció el 31 de Marzo, y se incineró en los primeros días de Abril, es decir todas las fechas están pegadísimas. Por eso no es una semana ni una temporada de buenos recuerdos…  pero…. La vida no para.  ¿a que no?

Este es el vídeo que le hice a mi hermana Bea por su 50 cumpleaños como regalo, en el trabajé en un montaje con imágenes y vídeos de la familia de escenas importantes de toda nuestra vida. Dicen que cuando te mueres, ves pasar tu vida en unos minutos o segundos… Hoy les dedico este recuerdo a mis padres.